Bla, bla, bla.
Se acercan las elecciones generales y un incesante murmullo invade nuestra vida cotidiana, bla, bla, bla se oye constantemente y rápidamente acostumbramos nuestros oídos a ese constante martilleo; unos alardean de pequeños éxitos mientras los otros les recuerdan sus grandes fracasos, se van tirando piedras unos a otros mientras los miramos de reojo para no perder nuestro ritmo diario de trabajo no sea que tengamos algún tropiezo y nos veamos en sus manos subsistiendo con 700 miserables euros.
Así pasaremos los próximos meses atiborrándonos de gelocatil para poder luchar contra ese dolor de cabeza que nos provoca tanto y tanto ruido.
¿Dónde están nuestras nueces?.
Así pasaremos los próximos meses atiborrándonos de gelocatil para poder luchar contra ese dolor de cabeza que nos provoca tanto y tanto ruido.
¿Dónde están nuestras nueces?.

